Barrio Caballito

Este barrio se encuentra en el Centro geográfico de la Ciudad de Buenos Aires. Debe su nombre a la pulpería que se instaló en 1804 y era reconocida por su típica veleta en forma de caballito.

El sol de sábado invitaba a salir de casa y, por más que vivamos en «el jardín de Buenos Aires», queríamos hacer algo distinto.
Así es como se nos ocurrió «Descubriendo Buenos Aires»: Conocer un barrio diferente cada vez que podamos, liberarnos de los prejuicios que quizá tenemos como locales y poder ser un turista en nuestra propia ciudad.

Nuestro primer elegido fue Caballito, el barrio del centro (geográfico) de Buenos Aires.

*Les dejamos este mapa para que puedan ubicar el recorrido mientras nos leen.

Cid Campeador

Comenzamos el recorrido en el Cid Campeador, monumento a Rodrigo Díaz de Vivar, ícono de este barrio. Une las intersecciones de Av. Gaona, Av. San Martín, Av. Ángel Gallardo, Av. Pueyrredón y Av. Díaz Vélez. La escultura es obra de Anna Hyatt Huntington y es uno de los pocos monumentos ecuestres hechos por una mujer en el mundo.

Parque Centenario

Nuestra próxima parada fue el Parque Centenario, desde el monumento por Av. Ángel Gallardo caminamos al ritmo de muchísimas otras personas. Al igual que lo haríamos en el Central Park de Nueva York o en la rambla de Copacabana, nos metimos en el malón que cada sábado por la mañana va en busca de ejercicio o distensión al dar la vuelta al parque. Vuelta acompañada por la -quizá- más popular feria de ropa, libros y revistas.
El parque, de 12 hectáreas, fue diseñado por Carlos Thays y llamado así desde 1909 para conmemorar los 100 años de la Revolución de Mayo (1810).

Todavía era temprano cuando dejamos el Centenario así que nos fuimos por Campichuelo hacia el otro gran espacio verde del barrio: el Parque Rivadavia. Situado en la Av. Rivadavia entre Ambrosetti y Doblas, aquel espacio que hace cien años era propiedad del político y comerciante Lezina, hoy es un hermoso sitio para tirar la manta y compartir unos mates. Además, en él funciona una feria en la que se encuentran libros y discos a excelentes precios, juegos para chicos, anfiteatro y un espacio para perros. Plan ideal para un fin de semana.
El Parque Rivadavia, de 6 hectáreas también fue creado por el paisajista francés.

Nuestra recorrido siguió por Av. Rivadavia, doblando en Federico García Lorca y hasta Av. Avellaneda al 1000.
Si bien para muchos porteños el centro de la ciudad es Av. 9 de Julio y Av. Corrientes, el verdadero centro geográfico de Buenos Aires se encuentra a pocos pasos del icónico club Ferrocarril Oeste, en Av. Avellaneda 1023.
Hace ya muchos años la Ciudad puso una placa en la casa que se ubicaba a esta altura para señalarla. Hoy en día, la casa fue demolida para dar paso a la construcción de un edificio. La placa, por razones obvias, fue removida, pero esperando a ser restaurada cuando la construcción esté finalizada.


Pocos barrios se identifican tanto con su club como Caballito con Ferro. El 28 de julio de 1904 nacía por un grupo de 95 trabajadores del Ferro Carril Oeste una institución que, con el paso de los años, se convertiría en uno de los clubes más grandes del país.
Como lo definen sus socios, Ferro «desde su nacimiento fue un club con fútbol y no de fútbol» y la cantidad de disciplinas, el ambiente familiar y sus grandes instalaciones lo demuestran.

Club Ferrocarril Oeste




Llegaba la hora de almorzar y de entre todas las opciones, elegimos la que las tenía todas: El Patio de los Lecheros.
Las diferentes colectividades comparten este espacio al aire libre para ofrecernos todos los gustos: parrilla, comida asiática, tacos, pescado, comida armenia y pizza entre otros.
Pero no todo es comida… la propuesta incluye también espacio para shows, biblioteca, juegos para los más chiquitos, una kermesse y huertas urbanas.
El Patio, ubicado en Av. Donato Álvarez y Bacacay, empezó siendo la estación de tren a la que llegaba la producción de los tambos de leche del país para después ser redistribuida por la ciudad. En 1961, cuando se prohibió vender leche que no estuviera pasteurizada, el terreno dejó de ser utilizado y quedó abandonado por años. En el 2016, 55 años después, el Patio de los lecheros fue restaurado para convertirlo en el mercado al aire libre que es hoy.

Se hacían las 4 de la tarde y nuestra próxima parada del recorrido -esta vez- no era a pie. El Tranvía Histórico de Buenos Aires nos esperaba en la esquina de Emilio Mitre y José Bonifacio para llevarnos a dar una vuelta por el barrio.
Este medio de transporte aún vigente en muchas partes del mundo, quedó fuera de servicio en Argentina hace más de 50 años. Las únicas vías de tranvía utilizables quedaron en Caballito, con el fin de poder transportar coches del subte línea A hacia su depósito. A raíz de esto, se creó la Asociación de Amigos del Tranvía para aprovechar la oportunidad que tenían de, aún todos estos años después, traernos de vuelta ese pedacito de historia. Y es así como, a lo largo de 2 km, los Tranvías de la asociación nos llevan de paseo por los años.
El servicio es gratuito y funciona los fines de semana entre las 17 y las 20 hs. En este link, pueden consultar los días, horarios y conocer la historia de esta asociación.


El día llegaba a su fin y nosotros planeábamos la vuelta a casa. Pero no sin antes pasar por el último -pero no menos importante- espacio verde de Caballito: Plaza Irlanda.
En los 53.000 metros cuadrados que tiene hay lugar para juegos, cancha de basquet, corredor aeróbico, espacios verdes, sector para perros, calecita, anfiteatro y hasta un centro de jubilados. Y, para los que van en busca de algo más que deportes y mate, hay puestos de alquiler de carritos a pedal para darle vuelta a la plaza de una manera diferente.

Volvimos a casa soprendidos. Y es que uno viviendo en su ciudad pocas veces se toma el tiempo para descubrirla realmente. Estamos tan acostumbrados a la rutina, al subte ida y vuelta para ir al trabajo, a los colectivos, a los árboles y a las plazas que a veces pasamos por alto lo que realmente vale la pena.
Estamos Descubriendo Buenos Aires y esperamos puedan descubrirlo con nosotros. Porque, para conocer el mundo, primero hay que conocer nuestra propia casa.

Dónde comer o tomar algo si preferís Caballito de noche

Para comer:
Si estás visitando Buenos Aires por primera vez o bien paseando cual turista en tu ciudad, sabés que la comida que hace la experiencia completa es la parrilla.
El boliche de Darío: Típico bodegón, parrilla libre, muy buena calidad y buen servicio. Ideal para ir con amigos. La relación precio-calidad es muy buena.
El Gran Mosquito: Ambiente más familiar. Menú infantil y parrilla a la carta. Muy buena relación precio-calidad. Se llena mucho así que hay que ir con tiempo o paciencia.

Para tomar algo:
De «after» o birra con amigos, este barrio tiene bastante variedad para elegir. Les recomendamos 2 locales y 2 cadenas.
Locales:
Bélgica: Cerveza artesanal muy buena, picadas de todo tipo y ambiente muy bueno.
El Fermentador: Excelentes cervezas artesanales, rica comida y precios económicos. BBB Bueno, Bonito y Barato.

Cadenas:
Antares: Cerveza artesanal, muy popular, caro pero rico.
Cervelar: Dicen que su fuerte es la comida. También es muy popular y tiene buen precio.

2 comentarios sobre “Barrio Caballito

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