67 mil hectáreas y 275 caídas de maravilla (o Cataratas del Iguazú)

Con casi 200 países y el legado de tantas civilizaciones que habitaron nuestro planeta, demás está decir que hay mucho adonde ir. Pero como dice el dicho «el amor de la vida puede estar a la vuelta de la esquina» y suele pasarnos algo similar cuando planificamos un viaje. A veces, pareciera que nos olvidamos que en nuestro país contamos con una de las 7 maravillas naturales del mundo.

Son muchos los motivos que hacen de las Cataratas un destino altamente recomendable. Si bien durante todo el año recibe millones de turistas, sin lugar a duda estamos por entrar en la mejor época para visitarlas.

Nosotros fuimos en septiembre de 2017 y fue una escapada de 4 días, uno para cada lado de las Cataratas y dos más para pasear y estar tranquilos.
Si algo tienen de bueno este destino (además de su espectacularidad, obvio) es que es que está cerca y no requiere de muchos días para recorrerlo.

Llegamos al aeropuerto de Iguazú y el recibimiento fue una bomba, literalmente. Aún no teníamos las valijas cuando una alarma empezó a sonar y nos pidieron que evacuemos. Había amenaza de bomba. Y es que cuando hablamos de nuestra mala suerte tenemos historias para justificarlo.
Pasaron unas cuantas horas antes de que nos entregaran el equipaje y pudiéramos arrancar para el centro.

*Es muy común el uso de remis en Iguazú para moverse. En nuestro caso los contratamos para ir y volver del aeropuerto pero si son un grupo de 3 o más les conviene hasta para moverse a los parques de Las Cataratas.

Para alojarnos reservamos un apartamento en Costa Iguazú que está cerca del Hito de las 3 Fronteras. El complejo es espectacular, tiene desayuno incluído, pileta y cocina en todas las habitaciones. La bomba quedó olvidada cuando vimos la cama enorme que teníamos. Hoy en día sigue en nuestro TOP 5 de alojamientos.

Aprovechando la ubicación del departamento, en nuestra primera tarde fuimos a recorrer la Feirinha, que es una feria atendida por brasileros (en su mayoría) donde se vende comida típica de Brasil, salamines, quesos y aceitunas. Dicen que se come muy bien, nosotros solo compramos para llevar.
Después nos fuimos para el Hito de las 3 Fronteras desde donde se ve tierra argentina, paraguaya y brasilera unidas por los ríos Iguazú y Paraná. Una vez ahí recorrimos la feria de artesanos y esperamos el show de aguas danzantes (el primero es a las 20 y se repite a las 21) que es muy lindo de ver.

Show de aguas danzantes

Al día siguiente nos levantamos temprano, desayunamos en el hotel, cargamos energías y arrancamos para Foz de Iguaçu. Desde la terminal de micros salen colectivos cada 20 minutos y están $100 pesos por tramo aproximadamente. El viaje dura 40 minutos y te deja en la entrada del parque.

*Recuerden llevar siempre DNI/pasaporte para cruzar de Argentina a Brasil porque tienen que pasar por migraciones.

Para comprar las entradas al parque (depende la fecha) hay bastante fila. Así que, para ahorrar tiempo, se pueden comprar por internet o en las máquinas si tienen tarjeta con chip. Cuestan a partir de 41 reales. Podés consultar los tipos de entrada en este link.
Una vez en el parque, un micro turístico te lleva por las diferentes paradas en las cuales podés subir y bajar cuando quieras. La parada «Senda de las Cataratas» es en la que hay que quedarse para llegar a la pasarela de 1200 metros que hacia la postal de los saltos.
El lado brasilero se caracteriza por brindar una vista panóramica de las Cataratas realmente espectacular y también por salpicar a todos los visitantes.
En el parque hay opciones para comer pero les recomendamos llevar su propia comida (siempre y cuando no alimenten a los coaties). Imperdible la tienda de souvenirs para llevarse algún recuerdo.

Cataratas lado brasilero

El tercer día fue el turno de las Cataratas del lado argentino. Para llegar también nos tomamos un micro porque el Parque Nacional Iguazú está a 27 km del centro. Las entradas van desde los $410 y se pueden adquirir en el Parque o por internet.
Una vez adentro hay que caminar por el «sendero verde» que lleva directo a informes y es donde arranca el recorrido. El Parque Nacional Iguazú se divide en 3 paseos: Inferior, Superior y Garganta del Diablo.
En el inferior, de 1400mts., podremos apreciar lo imponente de los saltos y la belleza de toda la flora y fauna que abunda en el Parque. El Salto Bosetti y el Lanusse son dos de los más destacados.
El superior, de 1700 mts., tiene vistas mayormente frontales y panorámicas, por lo que es ideal para obtener las mejores capturas del Parque.
El paseo Garganta del Diablo es el que lleva a la catarata más imponente y con mayor caudal del Parque y se accede a él con un tren ecológico. La distancia desde la estación hasta la Garganta es de 1100 mts. Les recomendamos tomarse todo el tiempo del mundo para apreciarla. El ruido del agua y el arcoiris que se forma reconforta el cansancio después de un día de caminata. La sensación y la emoción de tener tanta belleza a tan pocos metros es inigualable.
Además de contemplar la naturaleza en su máxima expresión, se pueden hacer distintas actividades. Por ejemplo, un paseo en Jeep por el medio de la selva y un viaje por el río a remo o en un gomón a motor. Nosotros optamos por la excursión del gomón que te lleva hasta abajo de los saltos. La adrenalina de ver y sentir el agua cayendo desde tanta altura sobre uno lo hace una experiencia única.

Todos los senderos son hermosos y diferentes por que realmente vale la pena tomarse un día para recorrer el Parque entero.

El último día, como nuestro vuelo salía a la tarde, nos fuimos caminando para el Duty Free Shop a hacer compras. Es un shopping libre de impuestos donde venden desde artículos de bazar hasta perfumes y tecnología.
Si bien es un paseo bastante terrenal comparado con la naturaleza y belleza de Iguazú, es ideal para el que aprovecha los viajes para conseguir buenos precios. Nosotros destacamos el Tommy Hilfiger y la golosinería. En tecnología (al menos cuando nosotros viajamos) algunas cosas si valían la pena.

Y llegó la hora del vuelo y de volver a casa.
Las Cataratas del Iguazú superaron nuestras expectativas. Sin lugar a dudas se hicieron ese espacio en nuestra lista de lugares a los que quisiéramos volver una y otra vez.

Esperamos haberles contagiado un poco de toda esa emoción que hacen sentir y las ganas de tomarse el tiempo para visitarlas al menos una vez en la vida. Porque son increíbles, porque están cerca y porque son argentinas.

Otras cosas para hacer

En tu escapada de 4 días también podés ir al Parque de las Aves y a la Represa Hidroeléctirca de Itaipú (del ladro brasilero) y, si querés bajar un poco la temperatura de Puerto Iguazú, tomar algo en el Ice Bar es ideal.
Si vas con más tiempo a tu itinerario de Las Cataratas podés sumarle:
Saltos de Moconá: Cataratas de unos 10 m de altura que rompen durante unos 3 km el curso del río Uruguay en la frontera entre Brasil y Argentina
Ruinas de San Ignacio: Las ruinas más conocidas de la reducción de San Ignacio Miní
Minas de Wanda: Minas para ver y aprender sobre las piedras preciosas.

2 comentarios sobre “67 mil hectáreas y 275 caídas de maravilla (o Cataratas del Iguazú)

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